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  • Certamen Literario | Sentipensar Derechos Humanos

    Arte y logo del Certamen: Vilmarie Cartagena Diseño del cartel: Edwin T. Pérez Castro, CRET UPR-RP

  • Certamen Literario | Sentipensar Derechos Humanos

    Cuentos Jurado: Dra. Chiara Bollentini Granata Dra. Wanda I. Ramos Rosado Dra. Migda T. Santiago Sáez Primer premio A conveniencia de un pompazo Por Erik J. Lebrón Laureano OXÍGENO ENLATADO , decía aquel logotipo verde pútrido. –Sí, es nuevo en el mercado. Le dieron una oferta al dueño para promoverlo, ¿te cobro uno?– dijo la chica de la caja registradora al notar la mirada que cargaba mi rostro. –No, gracias– le respondí entre una risa nerviosa. No podía alejar mis ojos del logotipo. OXÍGENO ENLATADO . Parecía una lata de Sprite , unida a una minúscula máscara de terapia. ¡A conveniencia de un pompazo! –$9.89. Pon la tarjeta y el pin, por favor–. Me fui en automático, sin realmente pensar si el balance gastado me iba impedir echar gasolina o comprarme almuerzo. Tomé mis medicinas y salí. OXÍGENO ENLATADO . OXÍGENO ENLATADO. OXÍGENO ENLATADO. Repetía una voz en mi mente. Cada paso que me alejaba de la farmacia, más alto se escuchaba. OXÍGENO ENLATADO. OXÍGENO ENLATADO. Un brinco más y caí frente a la caja registradora de nuevo. –Chica, perdona, cóbrame una de esas. Me dejó curioso–. –No hay problema– dijo mientras mascaba chicle –$3.44. ¿Sería todo, cielo?– Rebusqué mis pantalones por el último billete de $5.00 que me quedaba. –Muchas gracias– el intercambio fue más rápido esta vez. Nuevamente, me encontraba caminando hacia el carro con mi latita de oxígeno en mano, a conveniencia de un pompazo. A conveniencia de un pompazo Este evento pudo haber sido ficticio, tomado del comienzo de una novela distópica. No obstante, coloqué la lata de oxígeno en mi librero justo al lado de los discursos de Eduardo Galeano. Pensé que sería irónico, pero no lo suficiente como para sacarme una risa. Últimamente, me encontraba muy agotado por el calor y sequedad inesperadas del mes de noviembre. Por suerte, tenía tiempo de descanso antes de comenzar las famosas ocho horas del trabajo –o, como decía abuelo, el “ejtiqui tu diman ” (1) diario– así que me recosté. La avenida estaba más callada de lo usual desde que se comenzó a hablar de virus y microbios. Antes, podía dormirme entre el vaivén de las personas quejándose de los tapones, del reggaetón a to’ gendel, pero ahora me tenía que dormir con el cuchicheo de las noticias. Oxígeno enlatado. LOS HOSPITALES NO DAN ABASTO. Oxígeno enlatado. LA GENTE SIGUE CONTAGIÁNDOSE. OXÍGENO ENLATADO. –RESPIRA– gritaron. Desperté con sudor en la frente, confundido. Mi corazón iba a mil mientras trataba de encontrar el control. Al levantarme, me percaté que la luz del televisor alumbraba perfectamente aquel tubo fosforescente. OXÍGENO ENLATADO. Cada vez que me acercaba, sentía como si una tos quisiera salir de mí. Pensé en las noticias. Traté de recordar qué era qué cosa, pero todo se me mezclaba. La única respuesta parecía estar en la aureola tóxica que cubría la lata. “¡No te sientas asfixiado, a conveniencia de un pompazo! Pues la nueva solución comercial ha llegado. Presentamos: OXÍGENO ENLATADO. La alternativa perfecta para evitar las facturas de salud y la contaminación. No esperes más para respirar. Oferta válida por tiempo limitado”. Sentí una gota de sudor correr por mi espalda. Un pánico inexplicable se atascó en mi garganta. Me sentía claustrofóbico, pero logré apagar el televisor. –Tranquilo, que con cada respiro que das te estas ahorrando el IVU –me dije. –Por ahora– contestaron. *** (1) Stick it to the man Segundo premio ¿Dónde [es]? Por Mónica C. Nie ves Molina “No, pero imagínate si esto fuera una dictadura, esto no es una dictadura, Ricardito, yo estuve en Chile y allí sí que había una dictadura.” Sí, imagina que estuviésemos en una dictadura. Una sola persona y su familia controlaría los medios. Es una prensa que grita un abolengo ya dicho de acabar por los optimistas que aún nos quedan. Si estuviésemos en una dictadura, ya nos hubiesen despojado de nuestra agricultura, condenados a lo extranjero. Luego, como las tierras no las pueden sacar de donde están, las venderían al sector privado. Dirían, “aquí hay agricultura” viendo el potente retrato de monocultivos cuyos nutrientes de la tierra despojan, cuyos frutos solo Él consume. Las tierras vendidas para un “desarrollo” desconocido a lo domable, nosotros, nos sacarían de ahí. Los lugares en donde hemos vivido por generaciones se convertirían en un cheque, que denegado se deshace en cenizas sobre las cuales se construirían lujosos apartamentos en los cuales nadie que tú conoces vive ni viviría jamás. Y claro que, si en esta tierrita se tuviera la más pequeña intención de construir una dictadura, ya la represión silenciaría la voz del pueblo manifestada en las calles. Él, cualquiera de los dos elijas, que son distintas generaciones de la misma enfermedad, hubiese hecho una guerra étnica, como en Burundi y en Ruanda, pero jamás como allá porque nosotros somos diferentes, claro. Nos harían olvidar quienes somos porque habrían borrado la historia para el interés de quien la manchó de sangre. Sangre derramada que, bajo un rey o un capital de afuera, sigue siendo la misma sangre. Nuestra identidad entonces sería un mito que oscila en la indecisión colectiva de un todo que no se conoce con certeza. La educación se convertiría en una fábrica de trabajadores. Tendríamos la impresión de ser educados, pero estaríamos enajenados de la realidad política y económica que nos atrapa, como por allá por Corea del Norte, porque acá somos diferentes, por no decir mejores, tú sabes. Nos enseñarían lo que le conviene a una clase social en específico y si quisieras acceder a una educación sin el dorso en llamas tendrías que ser un determinado alguien y nadie más, como pasa por allá en la lejanía innombrable. Si esto fuera una dictadura, el discurso de la inferioridad e incapacidad absoluta reinaría sobre la opinión pública, “tenemos mucho que perder para rebelarnos” pensaríamos al caminar por el rumbo de un pensamiento masificador que nos consume. Entonces, la ilusión de elegir los representantes políticos como exposición de la democracia del Viejo Mundo, con dos partidos oponiéndose uno al otro, crearía una guerra intelectual entre la misma población, buscando matar al mismo monstruo de dos cabezas. Y quien osara alguna vez oponerse o tan siquiera pensar en que debe existir otro sistema mejor, sería perseguido por el mismo libro que le hace creer en la libertad de su expresión. Incluso sería perseguido por sus compatriotas, quienes creen que no hay más opción y que Él los protege, porque obedece. La justicia en una dictadura exitosa brinda la impresión de imparcialidad en su firmeza de hierro, objetiva, bondadosa. Pero si alguien le mirase bien, ve una venda transparente, su cuerpo hecho de plástico mirando sobre el hombro del ciudadano hecho cliente bajo su nombre. No me puedo acordar de algún “allá”. En el caso particular, el sonido de los pájaros es remplazado por aquel de las máquinas, las cuales existen bajo excusa del avance a la epítome de la tecnología, casi escondiendo la dependencia, inevitable e infalible. Dependiendo para ir y volver, maldición en ropas benditas, bendición para quien puede cerrar los ojos ante sus carnes malditas. Porque ciertamente, obviar se torna en privilegio para quienes no han de mitigar el dolor de la existencia, por necesidad y no por estoicismo. El estoicismo también se hace privilegio, dentro y fuera de los círculos académicos con libertad limítrofe al poder. El pensamiento convertido en una comodidad. No me estoy recordando de más países, ayúdame tú a ver dónde más pasan estas cosas. A veces siento que mi memoria va fallando. Bueno, como te seguía contando; en el momento de un desastre, las muertes se hacen un número escondido, desconocido, las dos o ninguna, en el último caso por narcisismo y no por falta de remedios. Y entonces corre Él a resguardarse bajo la sombra de una imagen a preservar, manos sucias por limpiar ante la inminente conciencia en dirección al accionar colectivo. Allí, nuestro pensamiento, nuestros derechos y nuestras libertades derogadas bajo la insignia del cabizbajo se enfrentarán a la sangre del mundo. “Algo así pasó allá.” - “¿Dónde?”- “Ay, Ricardito…” Tercer premio De la calle a la cárcel un paso es Por Camilo J osé Arango Lato rre La noche carnívora como la boca de un lobo alumbraba el momento. El bullicio de sirenas engrandeció la incertidumbre de muerte. Los casquillos mostraban la macabra escena. Los trocitos de vida balbuceaban el despecho de un frenesí, mientras los gritos de una madre marcaron aquel horrible veintisiete de octubre. El cuerpo desmembrado de Mansito yacía en la acera. La fría orden acariciaba la victoria del cartel de los de cuello blanco. Pero, las diligencias apresuradas y sin razón, por parte de los agentes del CIC de Homicidios, obstruían la verdad del crimen. El agotador levantamiento de escena amenazaba el querer resolver la tragedia. El trabajo del agente Pascual se vio interrumpido, cuando la madre desesperada gritaba: "¿Por qué se va la vida? ¿A dónde, a dónde? ¿Para qué?" Al tiempo, el policía estatal, que vigilaba la macabra escena, la consolaba restringiéndole el espacio con la cinta amarilla. Esa noche las estrellas decidieron irse en señal de desacuerdo. De igual forma, el parlamento celestial le reclamaba al destino el porqué del inesperado resultado. Era evidente la rabia de la institución celestial, porque no propugnaba el poder absoluto del destino. Mientras el poder chocaba con las paredes del cielo, el cadáver de Mansito buscaba a su asesino. Entonces, en la mente ocupada del agente Pascual las antiguas actividades nocturnas del “Black Angus” daban la ronda preventiva. Cada vez más el deseo del agente Pascual le quitaba el brillo a las acciones intelectuales y experimentales que requería la investigación. No obstante, las altas horas de la noche y el deseo del agente Pascual por querer estar con su amante fugaz, el fiscal Trajudio de Ferré, empujaban con rapidez la investigación. Fue así, cuando él activó su talento innato para encontrar lo esencial. De repente, se escuchó un grito con poca energía y poco aspecto varonil: “¡Bingo, Bingo!”, gritaba mientras se relamía los labios. Pascual erguía en sus manos un rígido rifle modelo A.R.15 calibre 2.23. El arma causante del despego de un alma hacia su morada, fue la pieza clave para esclarecer el horrible asesinato. Con este hallazgo él pensó que podía dar con el autor del sangriento crimen. Luego, abandonó la escena y con un deseo desenfrenado, se montó en su Toyota Yaris. Con prisa, pero con calma… Él iba de camino a su nido de amor. Su culillo se transformó y se proyectó como luces de neón. Así se alumbraron los letreros de la Avenida Juan Ponce de León. La mojaera intima provocaba el aumento de la lujuria. La causa inicial de su delirio sexual era su amante fugaz, el fiscal Trajudio de Ferré. La intensa velocidad hacía del momento uno ligeramente mojado. Pero esto no fue impedimento para dar muestras de su gran amor. En vista de lo anterior, Pascual, como de costumbre se detuvo en “Burger King” para comprarle a su amante un sundae de caramelo y maní. Mientras el agente se hipnotizaba con el caramelo del mantecado, el rígido rifle (el arma homicida) se encontraba en el baúl de su Yaris. A pesar de que este no era el procedimiento correcto, a Pascual no le importaba. Él sabía que tenía que someter el arma al instituto de Ciencias Forenses. Pero, el caramelo del rico mantecado era el punto de partida para su imaginación. Mientras tanto, su amante fugaz, el fiscal Trajudio de Ferré, se encontraba en su lujoso apartamento en el Condado. En aquella vivienda la ópera era el ambiente dominante. En una de las paredes de la sala estaba una de las piezas principales: un mural de la plaza de Berlín, en Alemania. Cada vez que se acercaba la llegada del agente Pascual al nido de amor, la música se intensificaba. El tocadiscos tronaba a Beethoven, mientras el pecado sordo saciaba el brujo amor. De pronto, llegó el agente Pascual al apartamento: ¡Tim, Tom! Así sonaba el ignorado timbre de la puerta. La prisa causó que el agente Pascual abriera la puerta:"¡Amor, amor ya llegué!" expresó Pascual, mientras la ópera consumía las cenizas de dos cigarrillos que estaban en el cenicero, sí dos cigarrillos. La ausencia del amante fugaz, el fiscal Trajudio de Ferré, asustaba a Pascual. Comenzó la búsqueda. "¡Amor! ¿Dónde estás? ¡Tengo algo para ti!" Pero, el fiscal no daba señales de vida. Pascual se dirigió al pasillo y de inmediato entró al primer cuarto, pero no lo encontró. Luego, se asustó y caminó hasta la segunda habitación, pero tampoco lo consiguió. Con voz quebrantada, el agente Pascual dijo: "¡No estoy jugando! ¡No estoy jugando!" Entonces, él se dirigió abrir la gran habitación. La ópera silenciaba sus pasos, mas el corazón delataba la horrible escena. Él abrió la puerta con mucho cuidado y ¡PUM! Su amante fugaz, el fiscal Trajudio de Ferré, se fundía con la intensa deslealtad en los brazos del fiador del Tribunal de San Juan. Lágrimas cerraron sus ojos. Los sundaes de caramelo y maní se cayeron al piso, junto con su sueño más anhelado. El tocadiscos cambió la orquesta y Vivaldi se encargó de sonarle el violín. Las cuatro estaciones de la vida de Pascual se hundieron en el mar. Lamentablemente, todo lo que tenía mojado se le evaporó debido al calor de la desilusión. Por tanto, se volteó y con la nostalgia dentro de las piernas salió corriendo y se marchó. El llegó llorando al estacionamiento del condominio. Entonces, la viva rabia comenzó apoderarse de su mente. Ya las antiguas actividades nocturnas del “Black Angus” no interrumpían su mente. El coraje era el capitán de su destino. En lo alto, el parlamento celestial expresaba relámpagos de oposición en contra de la decisión que dictó el destino. El cruel régimen quería sangre. Pero, el parlamento celestial optaba por una mejor venganza. De repente, Pascual se acordó que en el baúl de su Yaris tenía el rígido rifle A.R 15 que había encontrado en la escena del asesinato de Mansito. Se le prendió el bombillo, así que, abrió el baúl de su carro. Acto seguido, sacó el rifle cubriéndolo con una toalla de playa de Bob Marley. Pascual con su intelecto de agente investigador se dirigió al vehículo del causante de su desgracia, el fiador del Tribunal de San Juan. Él, lleno de rabia y de remordimiento, se acercó con prisa al carro de su rival, pero con calma abrió el baúl del Mercedes Benz. Por consiguiente, Pascual echó el rifle en aquel espacio y se marchó. Mientras el examante fugaz el fiscal Trajudio de Ferré se fundía de amor con el fiador, Pascual se relamía los labios por la venganza. Él alertó a la policía estatal y le dijo: “Tengo un sospechoso para el asesinato de Mansito. La tablilla del vehículo es GEX 384. Se encuentra por el área de Condado”. Al día siguiente, despertaron al agente Pascual con una llamada telefónica, era la policía estatal. Un policía le dijo a Pascual:"¡Agente! Ya tenemos arrestado al asesino de Mansito. Le ocupamos un rifle A.R. 15 en el baúl del carro ¡Agente Pascual! Me parece que el rifle es compatible con los casquillos que encontramos en la escena". Después de dos días, el ¡big bang! de la televisión inundaba al pueblo con la gran noticia: "¡Lle, lle, llegamos pueblo de Puerto Rico!" Se escuchaba la "Comay" en todos los televisores: "¡Noticia de última hora, cierren puertas! ¡Que bochinche!" Así gritaba la "Comay," mientras le abría las piernas al pueblo de Puerto Rico: "Un fiador del Tribunal de San Juan se encuentra preso por asesino y sin derecho a fianza ¡Hay que bochinche!" Las mujeres puertorriqueñas que veían la televisión se preguntaban por qué tenía que ser la "Comay" la que diera el bochinche y no el Compay. Pero, esto no fue impedimento para que el sentimiento de atracción hacia lo cruel dejara de crecer. Entonces, mientras la "Comay" le violentaba el derecho de presunción de inocencia al fiador del Tribunal de San Juan, en la cárcel le quebrantaban los otros pocos derechos que le quedaban. La carne molida parecida a la carne pedigree para perros pasó a ser el plato principal para el fiador. Ya no era el frío del aire acondicionado del Tribunal lo que lo atormentaba. Lo que sí lo atormentaba eran las acciones abusivas por parte de los guardias penales, cuando lazaban humo de los extintores de fuego y el gas pimienta sin importar que pagaran justos por pecadores. Así que, llegó el momento en que el fiador preguntó: "Que si para salir de la cárcel era tan fácil como lo era para entrar". Pero nadie le dio la respuesta. Al pasar el tiempo, la invisible injusticia amenazaba a Pascual y a su vez con marcar la historia de la Judicatura. El cambio de la política pública del Gobierno de Puerto Rico fue esencial para enmendar la Ley Núm. 54-1989; Ley de prevención e intervención con la violencia doméstica, a fin de brindar la protección que esta ofrece a todas las personas sin importar su orientación sexual. Esta evolución de las leyes a favor de los grupos LGBTTQ le garantizó la protección al fiscal Trajudio de Ferré. Por otro lado, la mayoría de los legisladores que no habían salido del closet legislaban leyes para poder salir. Se estableció la Ley en contra del discrimen por orientación sexual en el empleo público o privado. Esto también le dio la libertad al fiscal Trajudio de Ferré para investigar a profundidad el porqué de la convicción de su segundo amante el fiador del Tribunal de San Juan. A pesar de que estos cambios no le convenían al celoso agente Pascual, el deseo desenfrenado no se le salía de las piernas. En cambio, esta justa reforma liberal en contra de la Iglesia católica no le ayudaba en lo mínimo al fiador para salir de la cárcel. Incluso, el supuesto sistema sacramental de los agentes de homicidios continuaba inquebrantable. Asimismo, la poca apariencia varonil del agente Pascual fue prejuiciada por la sociedad, sin embargo, la injusticia que cometió en contra del fiador era solo un "culillo policíaco" que enfrentaba todos los días. Luego de una década de innovaciones, trágicamente en la tumba del presidio, el fiador recibió una carta. El nombre y la dirección le eran desconocidos. No le importó y abrió la misiva. Y sin mucho preámbulo comenzó a leerla en voz alta diciendo: "¡Hola! Soy Mansito, amor ausente de Ferré. Melodía de un relámpago te diré. Moriste para vivir, viviste para querer. Venganza del amanecer, suplicio de ayer. Silencio oscuro de tu interés, pecado, sangre y sed. De la calle a la cárcel un paso es"

  • Certamen Literario | Sentipensar Derechos Humanos

    Ensayos Jurado: Dra. Yvonne Denis Rosario Dr. Waldemiro Vélez Cardona Dra. Anita Yudkin Suliveres ​ Primer premio La religión yoruba en la Cárcel Estatal de Féminas Por Yosmar M. Maldonado Morales Resumen: En este ensayo se articula la idea de preservar el derecho constitucional a la libertad de culto en contextos carcelarios. Lea el ensayo en el siguiente enlace: "La religión yoruba en la Cárcel Estatal de Féminas", por Yosmar M. Maldonado Morales Segundo premio Concientización ecológica: el derecho a un ambiente sano Por Nellian Marie Rodríguez Rabrí Resumen: En este ensayo se articula la idea de preservar el derecho constitucional a la libertad de culto en contextos carcelarios. Lea el ensayo en el siguiente enlace: "La religión yoruba en la Cárcel Estatal de Féminas", por Yosmar M. Maldonado Morales Tercer premio La burbuja Por Deborah I. Rivera Ortega Resumen: En este ensayo se articula la idea de preservar el derecho constitucional a la libertad de culto en contextos carcelarios. Lea el ensayo en el siguiente enlace: "La religión yoruba en la Cárcel Estatal de Féminas", por Yosmar M. Maldonado Morales Mención honorífica El derecho humano a la alimentación ¿para quién? Por Nicole Alexandra Ortiz Hernández

  • Certamen Literario | Sentipensar Derechos Humanos

    Poesía Jurado: Dra. Claudia Becerra Méndez Dra. Verónica Castro Tirado Dra. Zaira Pacheco Lozada Primer premio El lamento del pequeño Bahir Por Gabriel Galíndez Couvertier El americano dice que ama la verdad, pero Abu dice que el señor Bush miente en su mensaje. El americano dice que el presidente tiene armas masivas, pero Abu dice que todo es un plan malvado. El americano dice que ama a las familias, sin embargo se han llevado a Abu mientras me vestía para ir al colegio. El americano dice que ama la educación, pero acaban de caer unas bombas cerca de mi escuelita. El americano dice que ama la tierra, pero hace dos semanas cerraron el parque del colegio porque había minas en el suelo. El americano dice que ama a los niños, pero ayer visité el parque con mi amigo Habib. Segundo premio Un mar tranquilo Por Ariana V. González Peláez ando con los pies clavados en arena movediza un cuerpo pantanoso que me agobia e inmoviliza el mínimo gesto, el mínimo suspiro podría sumergirme y castigarme en el olvido un olvido temporero, quizás definitivo y de repente con la fuerza de un mar enfurecido una ola me remolca hacia lo extranjero bocanadas de aire ardiente respiran en mi cuello un par de manos, o dos, o tres, o cuatro navegan furiosamente cada pulgada de mi cuerpo sin misericordia, sin indulto es ahí cuando me pierdo me pierdo en mi justo ahí donde solo yo puedo estar, donde recurro al lugar que puedo escapar y puedo calmar este malestar tan constante e incesante pero, no encuentro cómo largarme ¿cuándo saldré de aquí? ¿cuándo cesará esta pesadilla sinfín? yo solo quería ser finalmente feliz junto a Martín ese hombre que parecía tan dulce y gentil que me secó las lágrimas de tanto sufrir pero, ¿Martín? ese monstruo estalló mi ser se aprovechó de mi mar inestable vio en mí una presa viable para alcanzar un estilo de vida rentable y utilizarme hasta deshumanizarme yo solo deseaba paz, estabilidad y un mar tranquilo factores que en mi vida siempre habían carecido sin embargo, supe que no estaba destinada al olvido cuando un ángel se me acercó y me dijo “tranquila, te veo y estoy contigo” hoy por hoy me apoyo de hombros y me sostengo de los brazos que respondieron el llamado a mi socorro que me liberaron de las garras de aquel monstruo y, después de todo lo vivido, me baño en la paz y la estabilidad del mar más tranquilo Tercer premio La caracola del derecho Por Camilo José Arango Latorre ¡Iguales ante la ley! ¡Iguales antes la ley! La justicia como equidad es el océano que se extiende desde la mirada presa. A estas aguas ha llegado la barracuda extranjera, la que apresa con su ley de fresa. Pero oceánida nos da el machete, para que circundemos el continente que contiene la práctica doliente. No somos parientes, porque el mallete dicta que somos peces diferentes, él miente. La mirada presa no se expresa, porque el tiburón blanco la caza como presa en su empresa. ¡Iguales ante la ley! ¡Iguales ante la ley! Han contaminado nuestro océano jurídico con múltiples especies estatutarias, contrarias, son pirañas legendarias que se comen las reglas igualitarias. Por eso, las doctrinas libertarias son el plancton que se queda atrapado en la malla parlamentaria, de ballenas mayoritarias. Esto es una lucha de mareas que aborrecen ser reglamentarias, porque adolecen a la jurisprudencia rara, la que establece que la libertad es carnada primaria. El río de preceptos se desangra en el delta de nuestra mirada como gesta voluntaria. Y el pez espada es la luminaria que se desplaza con su miríada de morenas revolucionarias. ¡Iguales ante la ley! ¡Iguales ante la ley! Dónde está la corriente marina de igualdad, dónde están los vientos alisios de equidad. Solo se ve el estrado montado en la ola que quita libertad, la espuma salada que sale de la boca sentenciadora llena de maldad, el champán, la fiesta en el buque y el pelicano que escupe falsedad. Las gaviotas nacionales encerradas en alcatraz, dibujaron en las paredes ilusiones de su verdad. La ley y su fealdad. En estas aguas turbulentas el mazo no dicta salvedad, solo nos desnuda con su frialdad ¡Iguales ante la ley! ¡Iguales ante la ley! Mención honorífica Ella Por Gabriela S. Lugo Quiles Ahí estás parada frente al tiempo. El tiempo te cambió, te cambió por fuera y por dentro, pero sigues siendo. Sigues siendo esa que con ternura me arrullaba. Sigues siendo esa que todo lo señalaba. Sigues siendo esa que decía presente ante mis logros y decepciones. Sigues siendo esa que cuentos me leía y cuentos me inventaba. Sigues siendo esa que en su momento corría conmigo, tratando de protegerme en una burbuja. Sigues siendo esa de pulso fino para enhebrar la aguja con la que pegarías el botón que se me había caído. Sigues siendo esa que merecía respeto, porque de tus palabras sabias aprendía. Sigues siendo esa que no se quedaba callada. La que el valor a la vida, al otro, a las diferencias me enseñó con su ejemplo. Sigues siendo esa que recordaba fácilmente todos mis asuntos. Aquella que, más allá de ser madre, era amiga, hermana, vecina y compañera, dedicada a los mundos. Sigues siendo esa que sufrió, en manos del enemigo. Silenciada, controlada y castigada, pero aún con la cabeza en alto. Sigues siendo esa que reverdeció. Aquella que estudió, aquella que se superó, aquella que creció. Ahora más arrugada, ahora menos independiente. Ahora más temblorosa, ahora con menos memoria, pero sigues siendo. El tiempo te cambió por fuera, de forma evidente, sin que tú lo quisieras, pero sigues siendo. También cambiaste por dentro, y miras la vida con otros ojos. Ahora valoras más tu camino. Ahora te reconoces fuerte. Sigues siendo esa persona, repleta de vida y dignidad, que merece ser escuchada, aunque su hablar sea lento, porque no pierdes tu humanidad. Sigues siendo persona. Sigues teniendo valor profundo. Sigues mereciendo respeto y reconocimiento, porque sigues siendo parte de este mundo. No permanece tu apariencia, pero se conserva tu esencia. Y tu derecho a la vida plena, lo protegeré de forma eterna. Así que, mientras sigas siendo, te trataré igual que lo hacía, devolviéndote el amor que recibía. Porque, aunque te vayas, seguirás siendo ella.

  • Certamen Literario | Sentipensar Los Derechos Humanos | Puerto Rico

    CERTAMEN LITERARIO Sentipensar los derechos humanos 1/7 ¡Suscríbete! Join ¡Gracias por suscribirte!

  • Certamen Literario | Sentipensar Derechos Humanos

    Con el propósito de promover la formación en derechos humanos a través de la creación literaria, así como el cultivo de la imaginación, la creatividad y el pensamiento crítico, el Programa de Bachillerato de la Facultad de Estudios Generales convoca a sus estudiantes al certamen literario Sentipensar los derechos humanos . Podrán participar con obras en las categorías de poesía, cuento o ensayo, que exploren temas relacionados con los derechos humanos, tales como: La Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU (1948) Derecho a la vida Libertad de expresión Derecho a la igualdad y no discriminación Derechos de las personas adultas mayores Igualdad y equidad de género Derechos de las personas migrantes Derecho a la integridad y seguridad personales Derecho a la reparación integral del daño Derechos de las personas con diversidad funcional Derecho a la reparación por violaciones a los derechos humanos Derecho a la libertad de tránsito y residencia Derecho a la verdad Libertad de asociación, reunión y manifestación Derecho a la identidad y al libre desarrollo de la personalidad Derechos de las niñas, niños y adolescentes Derechos de los pueblos, comunidades indígenas y afrodescendientes Libertad religiosa y de culto Derechos de la naturaleza Acceso a la justicia y debido proceso Derechos agrarios y soberanía alimentaria Derechos sexuales y reproductivos Derecho de acceso a la cultura Derecho de acceso a la información Derecho a la cultura física y al deporte Derechos a la protección de datos personales Derechos laborales Derecho a la ciudadanía Derecho a la educación Derecho a la seguridad social Derecho a la salud Derecho de acceso a la cultura Derecho a la vivienda Derecho a la memoria histórica Derecho al agua y saneamiento Derecho a la alimentación Derecho a un ambiente sano Derechos humanos y bioética Derechos humanos y descolonización / decolonialidad Derechos de las personas privadas de libertad (cárcel) y derecho a la reinserción social Derechos civiles y políticos Convocatoria

  • Certamen Literario | Sentipensar Derechos Humanos

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    Podrán participar estudiantes del Programa de Bachillerato de la Facultad de Estudios Generales, de sus concentraciones menores y programas adscritos: Concentración Menor en Derechos Humanos, Concentración Menor en Estudios de Mujer y Género, Concentración Menor en Conservación de Patrimonio Cultural Tangible, Programa de Educación Continua para Adultos y Programa de Educación Universitaria para Personas Confinadas. Podrán participar estudiantes que hayan estado matriculados en los programas mencionados durante el año académico 2021-22, su sesión de verano y el año académico 2022-23. Podrán concursar con una obra clasificable en las categorías de poesía, cuento o ensayo que explore algún tema relacionado con los derechos humanos (ver lista de temas sugeridos en la Convocatoria). Se admitirá solo una obra por género por cada participante. La obra deberá ser original, inédita y no podrá haberse presentado a otro concurso. La obra deberá estar escrita en letra Times New Roman o Arial, no. 12, interlineado doble y se enviarán en formato PDF. Las obras deberán cumplir los siguientes requisitos para cada categoría: Poesía: Se aceptará un (1) poema por participante de hasta doscientos (200) versos. De ser un poema en prosa, deberá cumplir con una extensión de hasta tres (3) páginas. Cuento: Se aceptará un (1) cuento por participante de una extensión máxima de diez (10) páginas. Ensayo: Se aceptará un (1) ensayo reflexivo por participante de una extensión de cinco (5) a diez (10) páginas. La obra se someterá a concurso a través del correo electrónico, en formato PDF y sin el nombre del/la/le participante. Deberá adjuntar también el Formulario de participación que puede descargar en el siguiente enlace: FORMULARIO DE PARTICIPACIÓN . Enviará ambos documentos a: sentipensar.ddhh.uprrp@gmail.com La fecha límite para el envío de las participaciones es el viernes, 14 de abril de 2023 . Se constituirá un jurado para cada género compuesto por docentes de la comunidad universitaria. El jurado, en conjunto con la organizadora del Certamen, subsanará cualquier omisión o duda que pueda generar la interpretación de estas bases y su fallo será inapelable. Gracias al apoyo de The Flowers Fund y Human Rights Educators USA, se otorgarán los siguientes premios en efectivo a los primeros tres lugares de cada categoría: ​ ​ ​ ​ ​ 12. Las obras premiadas serán publicadas. Los detalles de la publicación se anunciarán más adelante. 13. El jurado podrá otorgar menciones honoríficas. 14. Para facilitar la entrega de los premios, se recomienda que cada estudiante haya tramitado el servicio de depósito directo con la Universidad de Puerto Rico. Bases

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    CONTACTO Enviar ¡Gracias por tu mensaje!

  • Certamen Literario | Sentipensar Derechos Humanos

    SENTIPENSAR LOS DERECHOS HUMANOS Certamen Literario En noviembre de 2021, la Dra. Natalia Santos Orozco, profesora da la Facultad de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, recibió el premio The Flowers Fund Grant , auspiciado por la organización Human Rights Educators USA , para la celebración del certamen literario Sentipensar los Derechos Humanos dirigido al estudiantado del Bachillerato de Estudios Generales y sus programas adscritos. ​ El propósito del Certamen es promover la formación en derechos humanos a través de la creación literaria, así como el cultivo de la imaginación, la creatividad y el pensamiento crítico. Los fondos recibidos se han destinado a las premiaciones de las obras ganadoras. ​ ​

  • Certamen Literario | Sentipensar Derechos Humanos

    Organizaciones internacionales Organización de Naciones Unidas (ONU) Consejo de Derechos Humanos de la ONU Organización de Estados Americanos Agenda 2030 en América Latina y el Caribe: Plataforma regional de conocimiento Sistema de las Naciones Unidas en América Latina y el Caribe Instituto Interamericano de Derechos Humanos Amnistía Internacional Human Rights Watch Marcha Mundial de las Mujeres La Vía Campesina Centro de Derechos Humanos de Nuremberg Human Rights Educators USA Comité para la abolición de las deudas ilegítimas (CADTM)

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